Por: Diógenes
Armando Pino Ávila
Al caminar por las calles de
mi pueblo veo un proliferar descontrolado de murales políticos que contaminan y
afean visualmente las paredes. Hay murales y letreros de todos los colores y tendencias
políticas en un afán por impactar y conquistar el favor electoral del ciudadano
de a pie que desprevenido los lee. Cree el político que esto impactará la
psiquis del elector y por tanto atiborran las paredes de las calles con esta
propaganda, además pegan carteles y cuelgan pasacalles en la creencia que entre
más haya de ellos, mejor será la cosecha de votos y por tanto más elevada
probabilidad de salir electo.