Nota

Aquí publicamos los artículos de prensa, columna, crónicas, reflexiones, ensayos y demás de la producción textual de Diógenes Armando Pino Ávila.

viernes, 24 de enero de 2014

Visión piraquívica de la religión

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Siendo honesto con mis lectores, debo comenzar este texto dando a conocer la concepción religiosa y política a que he llegado, en esta etapa de mi madura edad, producto tal vez de mi formación como lector o al grado de escepticismo que me embarga por todo lo que he visto pasar en este abundante manojo de años que he usado en el trasegar de mi vida.  Comenzaré diciendo que amo a Dios sin religiones, y que en los últimos treinta años de mi vida he mantenido esa posición buscando una comunicación directa con el creador, sin intermediarios, confieso eso sí, que cuando estoy cargado de angustias asisto a cualquier templo donde se congregan a orar, sin importarme el credo o la religión que profesen, doblo rodillas, oro e imploro al Todopoderosos y encuentro consuelo para mis penas.  En lo político también soy un caso aparte, pues amo a mi país sin partidos. Como todo colombiano de mi generación, simpaticé de joven con la izquierda moderada, luego desencantado por el discurso quise probar en uno de los partidos tradicionales y milité por algunos años en él, ocupé cargos de elección popular y luego decepcionado apague esa pasión y ese fervor y terminé ayudando con mi voto, solo con mi voto, a amigos y conocidos. Ahora no milito en ningún grupo o partido.

jueves, 16 de enero de 2014

¿Por qué nos duele lo de Petro?

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Vivo en un pueblo del sur del departamento del Cesar, no tengo ninguna relación con Bogotá, la última vez que estuve en la capital del país fue en la Feria del libro de 2010, no soy abogado, no tengo intereses en el Distrito Capital, no soy amigo de los Nule, ni de Uribe, ni de Pachito Santos, no conozco a Gotardo, no conozco al Procurador de la Nación, no conozco a Petro, no soy del Eme, no soy de la Farc, No soy Uribista (Dios me libre), sin embargo, me duele lo que han tratado y le están haciendo a Petro. ¿Por qué?  La gran mayoría de los colombianos de provincia están en las mismas condiciones, sintiendo igual sentimiento de impotencia y rechazo, y creo, se hacen la misma pregunta. ¿Por qué?

viernes, 10 de enero de 2014

La perversión de la política.

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Al caminar por las calles de mi pueblo veo un proliferar descontrolado de murales políticos que contaminan y afean visualmente las paredes. Hay murales y letreros de todos los colores y tendencias políticas en un afán por impactar y conquistar el favor electoral del ciudadano de a pie que desprevenido los lee. Cree el político que esto impactará la psiquis del elector y por tanto atiborran las paredes de las calles con esta propaganda, además pegan carteles y cuelgan pasacalles en la creencia que entre más haya de ellos, mejor será la cosecha de votos y por tanto más elevada probabilidad de salir electo.

sábado, 28 de diciembre de 2013

El pedante y los demás.


Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Siempre he pensado que el ministro de defensa es un pedante. No me gusta el tono como habla. La prepotencia mal contenida de sus juicios. El menosprecio que muestra por los que piensan distinto. La actitud bravucona con que se le atraviesa al proceso de paz. La forma como endilga ligera e irresponsable a la Farc la autoría de cualquier atentado u asesinato, sin que todavía se disipe el olor a pólvora. (no desconozco que las acciones demenciales de la Farc, la han hecho merecedora de este estigma).

Y si Jesús hubiera nacido en Colombia?

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
“1 Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros, 2 tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra, 3 he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo, 4 para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido”.  Lucas 1: 1-4

La tambora canto primigenio del Cesar

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Aún cuando el tema, por su interés, corresponde a toda “la depresión momposina”, quiero dar mi visión del departamento del Cesar, por ser este donde nací y por tener unas condiciones sui generis marcadas por la música vallenata.  No obstante, planteo la discusión en forma abierta para que a través de la controversia y el aporte construyamos entre todos el marco teórico que permita iniciar el estudio e investigación del fenómeno que expongo, pues sé que en otros departamentos sucede algo similar.

Petro y Torquemada

Por Diógenes Armando Pino Ávila
El Procurador Ordóñez acostumbrado a hacer su santa gana, y a imponer sus criterios y sanciones con la saña del que no tiene quién lo vigile, y por tanto sin tener escrúpulos ni temores, venía destituyendo e inhabilitando a cuanto contrario se le atravesara en su camino. Al mejor estilo de épocas inquisitoriales, a todo el que opinaba o pensara en contrario a su opinión, calificaba como víctima del poder omnímodo de este Torquemada, que por un error de satán vive en el siglo XXI pero que su mentalidad data del siglo XV.

¿Palomas o fusiles?

Por: Diógenes Armando Pino Ávila.
¿Cuándo comenzó la violencia política en Colombia? ¿Cuantos años llevamos con esta penuria? ¿Vale la pena firmar la paz? ¿Es conveniente seguir en guerra? ¿Conozco la historia del conflicto armado? Hagamos un poco de historia sobre este problema que atañe a todos los colombianos.
Algunos historiadores registran que a partir del año 1.946 comenzó la violencia política en Colombia, con la renuncia a la presidencia de la República de Alfonso López Pumarejo, siendo reemplazado por Alberto Lleras Camargo, quien constitucionalmente ostentó la presidencia como designado, convocando elecciones para el mes de junio de 1.946, siendo ganadas por el partido conservador. Este triunfo conservador se le atribuye a la división liberal entre los partidarios de Gabriel Turbay y los de Jorge Eliecer Gaitán, mientras que los conservadores, que no saboreaban las miles del poder desde 1.930, se unieron en torno a su jefe, Mariano Ospina Pérez.

Magia política en la provincia

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Ha iniciado la campaña política colombiana, ya las encuestas empezaron a inundar los medios masivos de comunicación, ya la Tv y la prensa escrita entrevistan a los candidatos y a los políticos, ya la grey comienza a moverse hacia el lado del corral electoral que le ha impresionado, buscando el hierro candente que le pondrá la marquilla política identificadora de esta campaña electorera.

En los bares y cantinas, entre vallenatos, tragos y billares comienza a caldearse el ambiente electoral, el borracho toma ánimos y esboza ideas sesudas que le han escuchado a sus candidatos, las que son rebatidas con mucho ardor por otros borrachos que repiten los argumentos, oídos también, a sus candidatos, ya los cantineros son mediadores expertos para zanjar estas discusiones, (suben el volumen del equipo de sonido o cobran la cuenta) procurando siempre ser imparciales, para no perder clientela, (en eso son expertos).

El matoneo de los de arriba

Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Este país del sagrado corazón está desquiciado, si miramos la pirámide social notamos sin mayor esfuerzo el desbarajuste que hay en la parte de arriba, parece como si un maremágnum de locura, de egoísmo y de barbarie hubiera llegado y con la fuerza desatada de un tsunami afectara el juicio de quienes gobiernan y de quienes gobernaron. A nivel de la cúspide se casan las más disimiles peleas, por ejemplo: La Contralora General de la Nación, doctora Sandra Morelli Rico, con su pelo desgreñado y sus brillantes ojos de esquizofrénica festiva, emprende una serie de denuncias contra la augusta calva lucia  del Fiscal General de la Nación, doctor Luis Eduardo Montealegre, y lo denuncia ante la Cámara de Representantes por el supuesto cobro de honorarios a una EPS estando ya ejerciendo como Fiscal.