Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Con los resultados electorales
del domingo comienza el final de la horrible noche de una guerra de más de 50
años, que ha causado miles y miles de muertos y empieza a clarear una alborada
luminosa de una paz duradera que evitará miles y miles de muertos más.
Por eso los colombianos todos,
los que votamos por Santos, los que votaron por Zuluaga, los que votaron por el
voto en blanco, los que no votaron, los de izquierda, los de la ultraizquierda,
los de la derecha, los de la ultra derecha, los de centro, los que creen en el
proceso de paz, los que no creen, los que creen en los paramilitares, los que
creen en la guerrilla, los que creen en los militares, los que no creen en
ninguno de los anteriores, los guerrilleros, los paracos, los militares, los
policías, los que creen en Dios, los ateos, los descreídos, los masones, los
gnósticos, los cristianos de diferentes vertientes, todos, absolutamente todos,
debemos cerrar filas para que esta paz se concrete, comenzando con la firma de
paz con la Far en la Habana y prosiguiendo con el ELN y después con los
militares presos y los paramilitares que deseen un país mejor.





